Seguro que la mayoría de nosotros volvimos transformados. Pasamos una Semana Santa de muchas alegrías y encuentros, con Jesús y con el prójimo.

Pero no hace falta tener que esperar un año entero más para volver a experimentar este encuentro de verdadera alegría y plenitud: podemos vivirlo todos los días.

Te invitamos a que charles con tu familia, con tus amigos, y que les compartas esta alegría, como los discípulos de Emaús:

«Y ellos contaron lo que les había pasado por el camino y cómo lo habían reconocido al partir el pan.» Lc 24, 35

También te invitamos a acercarte a una parroquia, a una comunidad. En la mayoría hay grupos de jóvenes, los mismos jóvenes que conociste en esta Pascua, con las mismas inquietudes, mismos problemas y mismas preocupaciones, y así poder seguir alimentando la fe y el encuentro con Jesús.

Parroquias

Te invitamos a que hagas el desierto del lunes para que puedas llevar un poquito de Pascua a tu día a día. Si perdiste tu cancionero, podés encontrar la versión online acá.