Acá vas a encontrar:

  • La explicación de lo que pasó y pasa el Sábado Santo.
  • El evangelio del día
  • La actividad de hoy
  • La nueva canción del coro
  • Entrevista con nuestro obispo auxiliar Mons. Martín Fassi.
  • Y a la noche, ¡EUPALUA!

Actividad de hoy

¡Nueva canción del coro!

Escuchá “Tu reino en mi hogar”, la nueva canción del coro (¡original!).

Entrevista con Mons. Martín Fassi

Explicación litúrgica de la Vigilia Pascual

EUPALUA

¿Qué pasó el Sábado Santo?

El Sábado Santo es un día de luto por la muerte de Jesús. Se recuerda la soledad de María, que había quedado al cuidado del apóstol Juan. Es también la conmemoración de Jesús en el sepulcro. 

“Un gran silencio envuelve la tierra; un gran silencio y una gran soledad. Un gran silencio, porque el Rey duerme. La tierra está temerosa y sobrecogida, porque Dios se ha dormido en la carne y ha despertado a los que dormían desde antiguo”

Homilía sobre el grande y santo Sábado (PG 43, 439)

En la noche de este día, cambiamos el clima de silencio por uno de esperanza. Se espera la resurrección de Jesús y se lleva a cabo la principal celebración del año: la Vigilia Pascual. 

¿Qué celebramos hoy?

Durante el día, no hay misas, ya que Jesús sigue en el sepulcro. Sin embargo, esperando la resurreción, a la noche celebramos la Vigilia Pascual. Esta celebración es el núcleo fundamental de la liturgia cristiana a lo largo de todo el año. Una gran variedad de elementos simbólicos expresan el paso de las tinieblas a la luz, de la muerte a la vida nueva en la Resurrección del Señor: el fuego, el cirio, el agua, el pan y el vino y la palabra.

La Vigilia Pascual consta de cuatro signos importantes:

  1. La luz
  2. La Palabra
  3. El agua
  4. La Eucaristía

La luz, representada en el cirio pascual, representa la esperanza en que Jesús va a resucitar.

La Palabra estará presente de forma especial en esta celebración. Se leerán 9 lecturas relatando toda la historia de la Salvación, desde el Génesis hasta la Resurreción. Una vez que pasamos del Antiguo Testamento al Nuevo, se encienden las luces de la iglesia, y para el evangelio, cantamos el Aleluya (que no se canta hace 40 días).

El agua, presente hoy en la liturgia bautismal, nos limpia nos purifica, y representa el “volver a nacer” en Cristo.

Finalmente, en la Eucaristía, se nos presenta Cristo vivo entre nosotros, por eso lo recibimos con mucha alegría.

Evangelio del día

El evangelio es el de la Vigilia Pascual, por lo tanto se lee a la noche.
Mateo 28:1-10

Pasado el sábado, al amanecer del primer día de la semana, María Magdalena y la otra María fueron a visitar el sepulcro. De pronto, se produjo un gran temblor de tierra: el Ángel del Señor bajó del cielo, hizo rodar la piedra del sepulcro y se sentó sobre ella. Su aspecto era como el de un relámpago y sus vestiduras eran blancas como la nieve. Al verlo, los guardias temblaron de espanto y quedaron como muertos. El Ángel dijo a las mujeres: «No teman, yo sé que ustedes buscan a Jesús, el Crucificado. No está aquí, porque ha resucitado como lo había dicho. Vengan a ver el lugar donde estaba, y vayan en seguida a decir a sus discípulos: «Ha resucitado de entre los muertos, e irá antes que ustedes a Galilea: allí lo verán». Esto es lo que tenía que decirles». Las mujeres, atemorizadas pero llenas de alegría, se alejaron rápidamente del sepulcro y fueron a dar la noticia a los discípulos. De pronto, Jesús salió a su encuentro y las saludó, diciendo: «Alégrense». Ellas se acercaron y, abrazándole los pies, se postraron delante de él. Y Jesús les dijo: «No teman; avisen a mis hermanos que vayan a Galilea, y allí me verán».